BALBECHERA

SCHNAUZER

 

ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA CANINA

'EL MUNDO DEL PERRO' ESPECIAL SCHNAUZER MINIATURA. Nº-254.

EL GRAN SCHNAUZER MINIATURA DEL SIGLO XXI.
En números anteriores de esta misma revista (NOV.1997) se ha detallado, el estándar por el cual se rigen los juicios del schnauzer miniatura en las exposiciones de belleza y que además marcan los criterios a seguir para la cría de buenos ejemplares. El estándar que rige en nuestro país lo dicta el P.S.K. (Pinscher y Schnauzer Klub) desde Alemania, país de origen de esta raza. A su vez, los americanos y los británicos tienen sus propios estándares de raza.
Rogamos a todos los lectores que aún no los hayan leído, que lo hagan ahora, pues es de vital importancia para comprender lo que vamos a intentar exponer a continuación.
Teniendo en la memoria reciente la lectura de estos estándares, les pedimos hagan una reflexión: ¿Por qué, siendo el patrón racial, algo tangible, al alcance de todos, se pueden observar tipos tan diferentes de minis en las exposiciones de belleza?. Es algo muy simple: por las diferentes interpretaciones que criadores y jueces hacen de esos estándares y no tanto por las divergencias entre ellos en sí. La teórica diferencia de líneas entre las llamadas "continentales" o "americanas", no es más, que una diferente interpretación del tipo ideal de perro que cada criador tiene en mente. Y no se le dé más vueltas. Ambos son Schnauzer Miniatura. ¿Cuál se acerca más al ideal?. Pues cualquiera de ellos, sólo depende de la persona que lo juzga y lo cría y de la interpretación que se den a ciertas exigencias que los propios dictámenes dejan en el aire.
Las definiciones y exigencias básicas de ambos estándares (alemán y americano) no difieren tanto como muchos piensan.
En relación a la cabeza, en primer lugar, ambos estándares coinciden en que debe ser rectangular y fuerte y exigen a su vez un paralelismo entre los ejes superiores del cráneo y el hocico. El estándar alemán se extiende un poco más y pide que la longitud de la cabeza esté en relación ½ con respecto a la longitud del dorso. No es pues tan difícil encontrar un schnauzer que se ajuste a ambos estándares en lo que a cabezas se refiere y que por lo tanto contente a unos y a otros.
En cuanto a dentadura, orejas y ojos no hay divergencia ninguna: ambas corrientes (por llamarlas de alguna manera) coinciden en que la dentadura debe ser completa, robusta y de cierre en tijera; las orejas deben ser de inserción alta , llevadas de forma erguida en caso de que estén cortadas y plegadas en V invertida en caso de presentarlas sin cortar; los ojos deben ser oscuros, ovalados y más bien pequeños. Seguimos pues sin tener ningún problema a la hora de seleccionar un buen ejemplar rigiéndonos por los tres conceptos mencionados.
El cuello se pide en ambos casos, ni corto ni grueso, proporcional al tamaño del ejemplar, erguido, notablemente arqueado y sólidamente insertado en las escápulas. Una vez más no existe divergencia ninguna, aunque todo hay que decirlo son los schnauzers a priori llamados americanos los que en principio tienen unos cuellos más largos y más logrados.
El tronco debe ser corto y profundo siendo su longitud igual a la medida de su altura a la cruz. La única diferencia que encontramos está en la descripción de la línea superior. Los americanos la piden recta, mientras que los alemanes quieren la grupa ligeramente redondeada y la línea dorsal describiendo una elegante y ligera ondulación. Un tronco corto y profundo no permite demasiadas variedades, y mucho menos cuando la inserción de la cola debe ser alta, tal como detallamos a continuación. La cola debe estar implantada alta y llevada de forma erguida, siendo un defecto el llamado rabo de liebre (es decir, cuando la posición del rabo erguido sobrepasa la verticalidad apuntando hacia delante) o bien cuando la caída de grupa es tal que hace que la cola se implante excesivamente baja.
En lo que a miembros anteriores se refiere, se piden escápulas planas, en breve angulación con el húmero y musculatura fuerte. Ninguna de las dos corrientes entra en detalle sobre el grado de angulación necesario escápula-húmero. Siendo pues ambos estándares coincidentes dejamos a la libre interpretación de jueces y criadores cuál es el schnauzer ideal. Creemos que las angulaciones ideales tienen mucho que ver con el movimiento del perro. Hay que encontrar el equilibrio suficiente entre angulaciones traseras y delanteras para que el movimiento resulte elegante y armonioso.
Lo mismo sucede con los miembros posteriores: los muslos deben ser musculosos y las angulaciones de los miembros deben ser evidentes. ¿Hasta qué punto cabe llevar la evidencia a una angulación? Una vez más dejamos a interpretación del juez y del criador cuál es la angulación ideal puesto que ambos estándares sin ser divergentes, no lo especifican con claridad.
En cuanto a estatura y manto el criterio es básicamente el mismo: Pelo duro, subpelo lanoso, y con unas medidas de entre los 30 y los 35 cm. del estándar alemán y los 30.5 - 35.5 cm. del americano. En ningún momento se habla de cantidad de pelo ni de si será necesario trabajarlo o no trabajarlo para conseguir esa dureza. Una vez más ningún criterio de selección excluye al otro, aunque hay que reconocer que la cantidad de pelo del ejemplar contribuye a darle un aire mucho más elegante y espectacular.
Es en el manto dónde quizás encontramos las divergencias más acentuadas. Partiendo de la base de que los cuatro colores aceptados son el blanco, el negro, el negro y plata y el sal y pimienta, es en este último donde encontramos las diferencias más acusadas entre un estándar y otro. Los americanos persiguen como color óptimo a conseguir en patas, barbas y pecho el blanco, mientras que los alemanes catalogan esta pigmentación como algo no deseable.
Una vez más vamos a dejar que la subjetividad de un juez interprete lo que significa que algo sea deseable o no y en detrimento de qué. Es decir teniendo en cuenta que el perro perfecto no existe, ¿qué criterio debe seguir un juez a la hora de decidirse entre un perro u otro? ¿Qué es más grave: ser un schnauzer sal y pimienta con el pecho, las barbas y las patas blancas o ser un schnauzer con la cola insertada baja por una exagerada caída de grupa? Desde luego esta es una cuestión que seguramente muchos jueces se han planteado a la hora de decidirse. No nos dejemos engañar por criterios arcaicos.
Ya hemos visto que las diferencias entre unas líneas y otras sobre el papel no son tantas. Aprovechemos la oportunidad de disponer de buenos perros de ambas corrientes para obtener perros que suplan las carencias de unos y las de otros.
SHOW, Y MUCHO MÁS.
Desde nuestro punto de vista, en la sociedad moderna, esclavizada por la imagen, no nos cabe ninguna duda, que el gran público, que es el que en definitiva hace tirar del carro de una raza, se rige por esta imagen, y demanda cada vez con más insistencia tipos más actuales, en consonancia con una cinofilia moderna, en la que hasta la mismísima F.C.I., no duda en hacer de las exposiciones, acontecimientos más impactantes, con más show, para acercarlos al gran público. Y de nosotros depende que la imagen de una raza como el Schnauzer Miniatura, se vea favorecida o no en un futuro. Dejemos que unos y otros aporten lo mejor de cada uno y seamos capaces de asimilar lo que gusta y lo que no. De alguna manera los criadores vamos por delante de los estándares de raza. Al fin y al cabo todo ser vivo evoluciona. No miremos las evoluciones como algo negativo. Evolucionemos con los tiempos y sepamos distinguir lo que importa de lo que no importa tanto a la hora de obtener un buen ejemplar. Los alemanes son el origen, pero no por ello tienen exclusividad respecto de la cría. Los americanos han aportado muchas cosas "no deseables" pero otras muchas muy positivas: carácter de ring, cuellos, espaldas, inserciones de rabos. Siendo más flexibles, compartiendo, olvidando las descalificaciones, potenciando un Club más fuerte y mucho más actual, conseguiremos que los minis españoles reconocidos hasta ahora en todo el mundo por su calidad, lo sigan siendo dentro de este nuevo siglo. Los argumentos que hace unos años servían para descalificar a unos u a otros, hoy en día ya no tienen relevancia ninguna. Ya no estamos hablando de alemanes y americanos: estamos hablando de buenos o malos schnauzers, con cosas que aportar por unos y por otros.
El mundo evoluciona, se moderniza, acompañémosle la familia de los Schnauzer, por favor. Seguramente lo que hemos conseguido en España no lo han conseguido otros países quizás más cerrados, más tozudos, más suyos o no sabríamos cómo llamarlos. La prueba es que en los últimos campeonatos mundiales son muchos los schnauzers españoles que quedan por delante de otros que no lo son. Alguna cosa habremos hecho bien. Señores continuemos abriendo nuestras mentes a los cambios constantes ... y estemos abiertos a cualquier cosa que nos pueda venir como hemos hecho hasta ahora porque hasta la fecha no nos ha ido tan mal.
Un argumento muy extendido a favor de los ejemplares de líneas continentales, es un buen pelo duro y boca completa, no creemos que esto sea suficiente a la hora de salir a una final de grupo o un BIS. Señores, miremos muchas más cosas, no creo que sea un buen sistema de selección regirse por dos factores tan sólo. ¿Acaso en las líneas americanas no hay buen pelo?. Haciendo una buena planificación de peluquería desde cachorro, les garantizamos que el pelo conseguido es tan duro como otros. Y las faltas de boca, ¿dónde están? ; sinceramente creo, que esto ya ha sido corregido, y si no observen los ejemplares que últimamente están saliendo a ring. Pero, que me dicen de los cuellos y sus inserciones, las cabezas, las angulaciones traseras, las espaldas, las inserciones de rabo. ¿Y el carácter?, esa chispa, ese comportamiento en ring, esa viveza, ese movimiento. Aún no se tiene todo, desde nuestro punto de vista habría que mejorar algunas cosas, como las angulaciones delanteras, alguna hiperangulación trasera y cola de liebre, las tallas; pero el camino está marcado, siendo honestos con nosotros mismos, sabiendo de donde venimos, pero sobretodo hacia donde vamos, conseguiremos mantener a los SCHNAUZER ESPAÑOLES donde se merecen, en lo más alto.
Hay que seguir trabajando, aprovechemos la base de cría existente en España, que les aseguro es de lo mejor que existe, y echemos mano de las últimas importaciones realizadas con buen criterio, por muchos de los criadores españoles, para seguir criando los mejores SCHNAUZER. Y Schnauzer lo ponemos con mayúsculas porque es lo que criamos, y dejémonos de calificativos tales como 'Schnauzer Terrier Miniatura Americano' y de intentar encuadrarlos en otra raza, otro grupo, ¡pero esto qué es!.
Curioso es el tema de los minis blancos. Las primeras importaciones realizadas fueron del afijo V. Bommerholz, ejemplares que guardaban un alto grado de tipicidad y rusticidad, pero con unos tipos muy antiguos, debido a que, al no ser un color reconocido hasta ésta última década, no había existido una oportuna selección. Y aquí no existen reparos en intentar mejorarlos, tirando de sangre de ejemplares de puntos tan dispares del globo como Brasil, USA, Israel, países del Este de Europa, como Polonia, Hungría, etc. Resulta cuando menos anecdótico, que el hermetismo o recelo existente en los otros colores, hacia las líneas americanas, se diluya al tratar de mejorar los blancos, seamos justos con todos los colores.
SALIENDO A RING.
Muchas veces cuando llegas a una exposición, después de muchos kilómetros, horas sin dormir, nervios, etc.; una vez en el ring, existen dos juicios paralelos. Uno, incluye tu propia percepción del ejemplar que presentas al compararlo con el resto, también incluye la opinión del público asistente, la valoración del resto de criadores presentes, etc.; y el otro juicio, lo realiza el juez, que en definitiva es por lo que pagas una inscripción. Y amigos, hay que valorar tanto el uno como el otro. Muchas de las veces no es el perro que gana el que más admiración suscita, ni por el que más pregunta la gente. Lo primero que me exijo, cuando acudo a una exposición, es que mi perro sea el que más me gusta de los que hay en ring, si esto ocurre, luego ganará o quedará octavo, pero te vas satisfecho porque sabes que estás haciendo las cosas bien, y que vas por buen camino, no siempre gana el mejor perro, además te queda el consuelo de que tu mesa está rodeada de particulares mientras lo preparas. Y estos particulares, quizás no conozcan el estándar, ni sepan apreciar características morfológicas, pero si tuvieran que comprar un miniatura, lo quieren, como ellos dicen, así de bonito. Pero si no es así, y ves minis en ring mejores que el tuyo, sólo queda un remedio, poner buena cara, pasar el resto del día hablando con los amigos, y seguir trabajando para que la próxima vez esto no ocurra.
Otro tema es el de las 'trampillas', algunas veces son eso, trampillas, pequeños retoques de color, algunos truquillos de peluquero, no olvidemos que estamos en exposiciones de belleza, y no vas a sacar un perro hecho un 'gualtrapa', pero en otras ocasiones, salen a ring ejemplares, que entre unas cosas y otras, cuando terminan la campaña y pasan a su faceta reproductora, no son ni la sombra del perro que se paseaba altivo por los ring. Existen perros que salen a ring tintados por inmersión, a otros les espera una vida cuando menos de dudosa calidad debido a los esteroides y anabolizantes, que lo ponen echo un toro durante la campaña.
Y claro, a la hora de reproducir, cuando pones tus esperanzas en un cruce, y el resultado es nefasto, la culpa es de la hembrita, que no está a la altura, ¡venga ya!. No queremos crear polémica, tan sólo que el aficionado que se acerca por primera vez al mundo de los minis sepa lo que se cuece, y pueda ir, al menos, sobre aviso. Seamos justos, esto al final pasa factura, y al único que se engaña es a sí mismo, y aunque algunos crean que han dado con la tecla, solo están cavando la tumba de todo su programa de cría, si es que éste existe.
Recomendamos a todos aquellos, que estén interesados en adquirir un cachorro que, aparte de seguir los consejos sobre la elección del cachorro, antes sean 'pesados' hasta la saciedad, que se informen bien, que no tengan reparos en consultar con otros criadores, con profesionales del mundo del perro, desde peluqueros hasta periodistas, pasando por el tío que quita 'mierdas' en el último rincón del mundo, que muchas puertas se le cerraran en las narices a los tres minutos de conversación, pero que al final darán con el criador que les inspire la suficiente confianza, como para llevarse ese cachorrito a su casa para que conviva con su familia, con alguna garantía.
Dejemos que unos y otros aporten lo mejor de cada uno y seamos capaces de asimilar lo que gusta y lo que no. Siendo más flexibles, compartiendo, dejándonos de piques entre unos y otros, olvidando las descalificaciones, potenciando un Club más fuerte y mucho más actual, conseguiremos que los minis españoles reconocidos hasta ahora en todo el mundo por su calidad, lo sigan siendo dentro de este nuevo siglo.
El mundo evoluciona, se moderniza, acompañémosle la familia de los Schnauzer, por favor. Y esto que con el mini acabamos de exponer no duden en ampliarlo a los otros tamaños, Mediano y Gigante, necesitados si cabe aún más de una actualización al nuevo siglo.

César Romo y Cristina Campos BALBECHERA SCHNAUZER

Raimond Balaguer y Eli Sardá SWEET JANE SCHNAUZER

 

 

 

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